Gran parte del suelo brasileño, especialmente en la región Central y en las nuevas fronteras productivas, es altamente ácido, característica que naturalmente lo haría inadecuado para la agricultura. Pero es posible revertir este escenario con el uso correcto de piedra caliza, yeso y otros insumos agrícolas -como los óxidos, que actúan como pilares en la transformación de suelos que no son aptos para áreas de actividades agrícolas.
La acidez del suelo afecta el suministro de nutrientes y también puede crear deficiencias y toxicidades, que afectarán el crecimiento de las plantas y, en consecuencia, el rendimiento de los cultivos. Esta acidez también influye en la actividad de los microorganismos del suelo, que mineralizan la materia orgánica y diversos organismos beneficiosos.
La aplicación de cal corrige principalmente la acidez del suelo. Además, también actúa para promover una mayor eficiencia de los fertilizantes, ayudando a aumentar la disponibilidad de nutrientes para las plantas. El encalado también favorece la fijación de nitrógeno del aire por las leguminosas, aumenta la descomposición de la materia orgánica, mejora la estructura del suelo –reduciendo el riesgo de erosión–, fortalece la capacidad de enraizamiento de las plantas y otros beneficios.
Y cuando se mezcla con yeso, las ventajas de la piedra caliza se potencian aún más. Mientras que el primero tiene poder de penetración y beneficia en la sección de 0 a 20 cm del suelo, el segundo penetra de 20 a 40 cm y, en conjunto, brindan ganancias aún mayores a las plantaciones.
En busca de más productividad en el suelo
Obtener ganancias de productividad, con menores costes de producción y en un menor periodo de tiempo, es el objetivo básico de cualquier actividad agrícola que pretenda ser competitiva y sostenible. Para conseguirlo, ya sea en la agricultura o en la ganadería, la prioridad inicial debe ser el cuidado del suelo.
Los efectos positivos y beneficios de la aplicación de cal en la corrección de la acidez y la fertilidad del suelo son indiscutibles, empezando inicialmente por el aporte equilibrado y la activación de calcio, magnesio y potasio.
Este proceso contribuye decisivamente a un mejor aprovechamiento de las plantas reduciendo también la toxicidad del aluminio. Además, la piedra caliza aumenta la actividad de las bacterias beneficiosas del suelo, acelerando la descomposición de residuos y materia orgánica, liberando nitrógeno y fósforo, nutrientes también esenciales para los vegetales.
Bien abastecidas, las plantas tienden a tener raíces más profundas y fuertes y, en su desarrollo, se vuelven más tolerantes al estrés térmico y hídrico, empezando también a aprovechar mejor el agua, la energía solar y los nutrientes, además de maximizar el efecto de los fertilizantes.
Y para facilitar el día a día de la producción del agricultor, en Viter puede encontrar esta mezcla ya lista y en cantidades ideales con Optmix, que, además de esta practicidad, en una sola aplicación corrige, nutre y acondiciona el perfil del suelo. aportando 3 macronutrientes: Calcio (Ca), Magnesio (Mg) y Azufre (S).
Es decir, con la unión de piedra caliza y yeso, obtenida por optmix, el productor agrícola es mucho más eficiente, optimiza la gestión operativa y logra el máximo potencial del suelo.
Beneficios para la ganadería en pasto
El hecho de que se base predominantemente en pastos es una de las grandes diferencias económicas y ambientales de la ganadería nacional. En primer lugar, el ganado en libertad sufre naturalmente menos estrés, lo que se refleja en una mayor ternura y una mejor calidad de la carne.
Además, el aumento de peso del rebaño, a partir de pastos ricos en nutrientes, genera ahorros para el ganadero al promover una mayor ganadería –más animales produciendo por hectárea–, lo que reduce la necesidad de engorde en sistemas de confinamiento semi o total, así como enviando a los animales a estructuras conocidas como “boitel”, un sistema de engorde subcontratado, en el que las empresas funcionan como “hoteles” para el ganado, recibiendo animales de las granjas para un proceso de engorde en confinamiento.
Además, los pastos bien cuidados y mejorados indican la Embrapa, también trabaja para secuestrar carbono, convirtiéndose, en la práctica, también en un activo ambiental.
Por tanto, el proceso de corrección, renovación y nutrición del suelo también se vuelve fundamental para la ganadería, que quiere ser competitiva, centrándose en la obtención de pastos fértiles.
Prueba de ello es el ganadero y cantante Almir Sater, quien, en su propiedad en Mato Grosso do Sul, participó de un proyecto junto con Viter, utilizando Optmix, la mezcla de piedra caliza y yeso de Viter. En tan solo 6 meses se pudo notar una mejora significativa en el suelo, que ahora ofrece mejor alimento a su ganado.




