Los nutrientes disponibles en el suelo marcan la diferencia en la producción agrícola
¿Sabías que el suelo es un recurso natural y que produce bienes y servicios esenciales para la vida humana y también para los ecosistemas?
Tal y como afirma la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), tener seguridad alimentaria es un punto muy importante para la salud humana. Esto sucede cuando se garantiza el acceso a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todas las personas.
También es importante resaltar que el suelo es una herramienta insustituible para que esa misma seguridad alimentaria sea posible. Los suelos sanos con estructuras bien desarrolladas, un contenido adecuado de materia orgánica y propiedades físicas, químicas y biológicas favorables al crecimiento de los cultivos hacen que los cultivos tengan altos rendimientos, lo que refuerza su importancia para la seguridad alimentaria.
Aunque todos conocemos todos los beneficios que un suelo bien mantenido puede aportar a la agricultura, lamentablemente no siempre se trabajan de la forma más adecuada o correcta, y esto puede provocar la degradación de las zonas productivas.
El manejo sustentable es el punto principal que debemos considerar para lograr la salud del suelo, la cual tiene un vínculo directo con la capacidad de funcionar apropiadamente, es decir, sostener o mejorar la productividad, salud y calidad de las plantas y animales, así como también Calidad del aire y del agua en ecosistemas naturales y agrícolas.
¿Cómo cuidar el suelo para que esté sano y productivo?
Es claro que ante amenazas a la salud del suelo y también a la seguridad alimentaria, existen procedimientos técnicos que deben adoptarse, considerando las condiciones climáticas y el sistema de producción adoptado en la zona en cuestión.
Se recomienda al productor evitar y minimizar la erosión y acidificación del suelo, además de prevenir y reducir la compactación; aumentar el contenido de materia orgánica; favorecer el equilibrio nutricional y el ciclo de nutrientes; prevenir y mitigar la salinización y la contaminación; y preservar y aumentar la biodiversidad.
También es importante tener mayor cuidado con la calidad y origen de los productos utilizados en el suelo durante los procesos de corrección, nutrición y fertilización. Para ello, puedes contar con Viter.
Nuestros productos para la preparación del suelo cubren los más diversos momentos de la siembra, corrigiendo y nutriendo el suelo, favoreciendo el crecimiento de las raíces y, por tanto, mejorando la productividad de los cultivos.
Cuidando estos puntos, un suelo sano será consecuencia de un manejo sostenible, que además de asegurar un aumento de la producción agrícola y la calidad de los productos, también tiene el potencial de recuperar y preservar el medio ambiente.
¡Descubre cómo Viter puede ayudarte! Hable con uno de nuestros representantes y despeja tus dudas.




